Al menos, una quinta parte de la población europea no tiene acceso a una alimentación adecuada. Los sistemas alimentarios industriales agravan la inseguridad alimentaria, el cambio climático, la contaminación, la pérdida de biodiversidad, la explotación laboral y el sufrimiento animal. La UE debe garantizar sistemáticamente el derecho a la alimentación y promover sistemas alimentarios sanos, justos, humanos y sostenibles para las generaciones presentes y las futuras.

Para alcanzar estos objetivos es necesario proponer o modificar los actos jurídicos de la UE en estos ámbitos:
- Sistemas alimentarios justos y gobernanza democrática
- Apoyo a las iniciativas nacionales de protección social
- Reconocimiento de que los productos agrícolas y alimenticios no son mercancías ordinarias
- Apoyo a la agroecología campesina y a los sistemas alimentarios territoriales
- Lucha contra la concentración de tierras agrícolas
- Apoyo a los sistemas de semillas campesinos
- Regulación estricta de los OMG, incluidos los obtenidos con nuevas técnicas genómicas
- Gestión sostenible del agua
- Refuerzo del bienestar animal
- Apoyo al consumo de frutas y verduras y regulación de los alimentos ultraprocesados
- Adquisición sostenible de alimentos
- Etiquetado significativo de los alimentos
- Detener el desperdicio de alimentos
- Refuerzo del derecho a la alimentación en terceros países
Pedimos a la UE que haga realidad el derecho a la alimentación y lo integre en el marco jurídico de la Unión que repercute en el derecho a la alimentación en la UE y en el extranjero.



